Back to basics
Acompañar a los demás requiere haberse trabajado y gobernarse a sí mismo.
Según la mitología griega, el Gnôthi seauton o conócete a ti mismo, debía ser el punto de partida para comprender el mundo. Considero necesario que el coach haya hecho y continue haciendo un trabajo profundo de conocimiento personal con vocación de continuidad, esencia de madurez. Es nuestra mayor responsabilidad como coaches y tarea a la que deberíamos dedicar tiempo, intuición y esfuerzo. En ese sentido, he llevado a cabo:
- Más de 10 años de terapias humanista y cognitiva con tres terapeutas consolidados.
- Dos procesos completos de Coaching ejecutivo y múltiples sesiones informales.
- Un curso transformador: Inmunity to Change- EdX- Harvard- Robert Keagan y Lisa Lahey.
- Formación acreditativa como Coach por la EEC Coaching y Formación supervisión.
- Supervisión regular de mi práctica en grupo o individual, según las etapas.
Acompañar a los demás requiere de experiencia y de una formación reglada.
Acompañar puede hacerse de forma muy intuitiva y a menudo funcionar. Desde mi punto de vista un acompañamiento de coaching profesional, por supuesto además de intuición, requiere de experiencia y de una formación reglada y estructurada que avale el método, las competencias y el savoir faire.
En este sentido, mi Acreditación como Coach Ejecutivo formado por la EEC, acreditación y reconocimiento por ICF (International Coach Federation) como Coach ACC y con más de 500 horas de vuelo y formación continua, manifiestan un serio compromiso de profesionalidad y la voluntad de responder y ofrecer los mejores estándares de calidad.
Compromiso con la Deontología profesional.
Muy ligado con lo anterior, una de las premisas para mí en el trabajo del coach, es el compromiso con la Deontología profesional.
Al acreditarme como coach me comprometí con el código ético que rige en ICF (International Coach Federation) y al inicio de cada proceso, recuerdo la deontología implícita, en particular, mi responsabilidad con el cliente, mi responsabilidad con la práctica y en el desempeño, mi responsabilidad con la profesionalidad y mi responsabilidad con la sociedad.
Experiencia de vida, profesional y corporativa del Coach.
Es difícil ser coach al margen de la sociedad. Porque los desafíos y las dificultades de tus clientes están plenamente anclados en la realidad y, en el ámbito ejecutivo, en la realidad laboral. Por ello, me parece fundamental la experiencia del Coach, no específicamente el sector concreto del cliente, pero sí experiencia de vida y experiencia profesional y corporativa extensa. Para establecer rapport, confianza y entendimiento es imprescindible que cliente y coach puedan compartir los mismos códigos, idiomas y comprender las implicaciones de los desafíos en juego.
Llevo más de veinte años activa en el mundo profesional, habiendo trabajado en el ámbito público, tercer sector y en el ámbito corporativo más exigente. He trabajado con profesionales y organizaciones clientes de distintos sectores (Consumer Goods, Healthcare, IT, Consultoría y Comunicación, ONGs, Legal, Pharma).